El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO (FFPI) registró un aumento en febrero de 2026, alcanzando un promedio de 125.3 puntos, lo que representa un incremento de 1.1 puntos (0.9%) respecto al nivel revisado de enero. Este repunte marca el fin de cinco meses consecutivos de descensos y se explica por alzas en los subíndices de cereales, aceites vegetales y carnes, que compensaron las caídas en lácteos y azúcar.
Los cereales subieron 1.1%, impulsados por el trigo (+1.8%) debido a riesgos climáticos en Europa y Estados Unidos, así como interrupciones logísticas en Rusia y el mar Negro; el arroz avanzó 0.4% por demanda sostenida. Los aceites vegetales registraron el mayor avance con 3.3%, alcanzando su nivel más alto desde junio de 2022, gracias a fuerte demanda y menor producción de palma en el sudeste asiático. La carne creció 0.8%, con récords en ovino y mayor demanda de vacuno en EE.UU. y China.
En contraste, los lácteos bajaron 1.2% por menores precios del queso en la UE, pese a alzas en leche en polvo y mantequilla. El azúcar cayó 4.1%, tocando mínimos desde octubre de 2020 ante expectativas de oferta abundante y producción récord en EE.UU.
A pesar del repunte mensual, el índice se mantiene 1% por debajo del nivel de febrero de 2025 y casi 22% inferior a su pico de marzo de 2022, tras la invasión rusa a Ucrania. La FAO elevó su previsión de producción mundial de cereales para 2025 a un récord de 3,029 millones de toneladas, lo que sugiere una posible estabilización futura en el mercado alimentario global.


