En febrero de 2026, el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) registró un leve repunte mensual al situarse en 44.4 puntos, con un avance de 0.3 puntos respecto a enero, según datos ajustados por estacionalidad del INEGI y Banxico. Este incremento rompe una secuencia previa de descensos y se explica por mejoras en la percepción de la situación económica actual del país (+0.9 puntos), la expectativa futura del país (+0.9 puntos) y la situación presente del hogar (+0.3 puntos).
A pesar del avance mensual, la expectativa sobre la economía del hogar a futuro retrocedió 0.4 puntos, mientras que las posibilidades de compra de bienes duraderos se mantuvieron sin cambios. La encuesta, realizada en más de 2,300 viviendas urbanas, refleja una recuperación parcial del ánimo de los hogares.
Sin embargo, en términos anuales el indicador muestra una contracción de 2.0 puntos frente a febrero de 2025, acumulando ya 14 meses consecutivos a la baja, la racha más larga desde el periodo diciembre 2019-marzo 2021, aunque con retrocesos de menor intensidad que durante la pandemia.
El resultado sugiere que persiste la cautela entre los consumidores, influida por el enfriamiento del mercado laboral y la desaceleración económica general, lo que limita el optimismo para realizar compras importantes de bienes duraderos.


