El consumo privado en México registró un crecimiento anual de 1.2% durante 2025, de acuerdo con el Indicador Mensual de Consumo Privado del INEGI. El promedio del indicador cerró en 111.6 puntos, logrando el quinto año consecutivo de expansión, aunque el más débil desde la recuperación postpandemia y muy por debajo de ritmos previos.
El principal impulso provino de los bienes importados, que avanzaron 3.51% anual, beneficiados por un tipo de cambio favorable que estimuló la demanda de productos extranjeros. En contraste, el consumo de bienes y servicios nacionales creció apenas 0.79%: los servicios nacionales subieron 1.40%, mientras que los bienes nacionales solo aumentaron 0.27%.
Esta dinámica evidencia una mayor dependencia de las importaciones y del sector servicios para sostener el gasto de los hogares. Factores como incrementos salariales y estabilidad cambiaria ayudaron a mantener cierta resiliencia pese a la moderación económica general.
No obstante, el avance de 1.2% representa el menor crecimiento en años recientes de expansión, lo que señala una desaceleración clara. Analistas advierten que la debilidad persistente en el consumo de origen nacional podría limitar el dinamismo futuro si continúan las presiones sobre los ingresos reales de las familias.


