El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, denunció que los aliados de Rusia y China sufren una presión económica occidental sin precedentes, durante una reunión con Vladimir Putin en Moscú.
Señaló que mientras Pekín y Moscú aún imponen respeto, sus socios —como Venezuela, Cuba e Irán— enfrentan interferencias directas, bloqueos y sanciones agresivas por mantener posiciones independientes.
Lukashenko criticó el actual sistema comercial global, que aplica restricciones tecnológicas, bloqueos energéticos, aranceles selectivos, presiones sobre monedas y sabotajes logísticos para doblegar a países no alineados con Occidente.
Instó a fortalecer la soberanía tecnológica, depender de recursos propios y proteger el mercado común ruso-bielorruso, considerándolo tan estratégico como la defensa militar o la política exterior ante las tensiones geopolíticas actuales.



