El canciller alemán Friedrich Merz afirmó en el Foro Económico Mundial de Davos que China se ha consolidado como una gran potencia, erosionando la hegemonía tradicional de Estados Unidos.
Merz destacó que Pekín ha ejecutado una estrategia clara y efectiva para posicionarse entre las principales potencias globales, mientras Washington enfrenta un serio desafío a su liderazgo histórico.
El político alemán describió el actual orden internacional como profundamente sacudido, entrando en una “nueva era” dominada por la política de grandes potencias, donde prevalecen el poder, la fuerza y el vigor sobre otros principios.
Merz calificó este escenario como “un lugar peligroso” y señaló que las tensiones geopolíticas —incluyendo el conflicto en Ucrania, el ascenso chino y los reajustes estratégicos de EE.UU.— marcan una transformación acelerada y volátil del panorama mundial.



