El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles del 200% a los vinos y champanes franceses como represalia por la negativa del presidente Emmanuel Macron a sumarse a su iniciativa «Board of Peace» (Junta de Paz). Esta propuesta, enfocada inicialmente en la reconstrucción de Gaza y extensible a otros conflictos, ha generado dudas sobre el rol de las Naciones Unidas y ha sido rechazada por Francia y varios aliados.Trump declaró a periodistas: “Impondré un arancel del 200% a sus vinos y champanes y se unirá”.
Criticó a Macron afirmando que “nadie lo quiere porque va a dejar el cargo muy pronto”, en alusión al fin de su mandato en mayo de 2027. Fuentes cercanas a Macron confirmaron que París no aceptará la invitación, priorizando el multilateralismo de la ONU. Estados Unidos es el principal mercado para las bebidas francesas, con exportaciones por 3.800 millones de euros en 2024.
La amenaza provocó caídas en bolsa: acciones de LVMH (dueña de Moët & Chandon, Dom Pérignon y Veuve Clicquot) bajaron más del 2.5%, y Rémy Cointreau perdió más del 2%. Expertos como Laurence Whyatt, de Barclays, advirtieron que las tensiones complicarán inversiones y decisiones en el sector vinícola francés.
La Unión Europea prepara una cumbre de emergencia para responder, con posibilidad de activar el Instrumento Anticoerción y aplicar aranceles retaliatorios por hasta 93.000 millones de euros a productos estadounidenses. Actualmente, los vinos y licores de la UE pagan un 15% en EE.UU. tras un acuerdo previo con Ursula von der Leyen.




