La inflación en Estados Unidos, medida por el índice PCE preferido de la Reserva Federal, subió del 2.7% al 2.8% anual en septiembre, informó este viernes el Departamento de Comercio con datos retrasados por el cierre parcial del gobierno.El repunte se concentró en servicios y bienes no duraderos, pero la inflación subyacente (sin alimentos ni energía) se moderó del 2.9% al 2.8%, lo que mantiene la tendencia desinflacionaria general.
Analistas lo califican como un “bache temporal” ligado a factores estacionales y disrupciones en cadenas de suministro.El dato llega antes de la próxima reunión de la Fed en diciembre, donde se esperan nuevos recortes de tasas de interés. Economistas de Goldman Sachs y JPMorgan coinciden en que el leve aumento no altera el escenario de política monetaria acomodaticia.
Aunque el PCE se mantiene por encima de la meta del 2%, el reporte refuerza la expectativa de un aterrizaje suave de la economía estadounidense, sin presiones inflacionarias descontroladas para el cierre de 2025.



