empresas chinas con presencia en México solicitaron a la presidenta Claudia Sheinbaum un plazo mínimo de seis meses para dialogar sobre los nuevos aranceles incluidos en la Ley de Impuestos a la Importación y Exportación. Durante mesas de trabajo en la Cámara de Diputados, alertaron que incrementos de hasta 50 % en sectores clave como textil, calzado y automotriz romperían cadenas productivas, elevarían precios al consumidor y ahuyentarían inversión extranjera.
La China Chamber México y la Cámara de Comercio y Tecnología México-China insistieron en analizar “fracción por fracción” cada producto, pues el 82 % de los 120 mil millones de dólares importados de China en 2024 son partes y componentes indispensables para exportar bajo el T-MEC. Un arancel del 50 % podría encarecer un auto promedio hasta 87 %.
Las cámaras subrayaron que México no cuenta con sustitutos locales competitivos y que China representa el 31.5 % de maquinaria y 23.5 % de vehículos importados. Pidieron trato no discriminatorio y estudios de impacto sectoriales para evitar afectar la competitividad y la relación comercial con Estados Unidos, destino del 84 % de las exportaciones mexicanas.




