En medio de la incertidumbre generada por las políticas comerciales de Donald Trump hacia México, Rusia ha comenzado a fortalecer sus lazos económicos con el país latinoamericano. Según Aleksandr Abramov, representante comercial ruso en México, los acuerdos vigentes y el aumento del intercambio empresarial ya están dando frutos: en 2024, el comercio bilateral alcanzó los 1,300 millones de dólares.
El sector industrial mexicano, representado por Carlos Barrera Romero de la Canacintra, está implementando una nueva estrategia para diversificar sus mercados, con el objetivo de depender menos de Estados Unidos y enfrentar las barreras arancelarias impuestas por dicho país. Esta estrategia busca abrir puertas hacia nuevos socios comerciales, destacando a Rusia como uno de los más relevantes.
Por su parte, autoridades y empresarios rusos han mostrado un fuerte interés en profundizar esta relación. Anton Kobyakov, asesor del presidente ruso, calificó a México como un socio clave en América Latina, mientras que el embajador ruso, Nikolái Sofinski, enfatizó la importancia de mantener contactos empresariales frecuentes.
Las áreas identificadas para colaboración futura abarcan sectores clave como:
- Tecnologías de la información y comunicación (TIC)
- Ciberseguridad
- Inteligencia artificial
- Fintech
- Energía
- Industria farmacéutica
- Agroindustria
- Ciudades inteligentes
- Tecnologías digitales
Además, se busca una colaboración en temas de propiedad intelectual, incluyendo el uso legal de resultados producidos por inteligencia artificial y el manejo de datos en registros digitales compartidos.
Tanto empresarios rusos como mexicanos planean continuar el diálogo en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, que se celebrará del 18 al 21 de junio de 2025.
En conjunto, esta creciente alianza comercial entre México y Rusia representa una alternativa estratégica para México ante la creciente presión de sus relaciones comerciales con Estados Unidos.




