Robbie Williams decidió rapear como si el pop le hubiera pedido prestada el alma

Must read

Hace dos décadas Robbie Williams soltó el micrófono del pop convencional y se lanzó a rapear como quien prueba un sombrero nuevo en medio de una tormenta. El álbum Rudebox, con sus 17 pistas y 73 minutos de sonidos sintéticos, sigue sonando fresco mientras el cantante regresa a México después de ocho años para dos conciertos en el Palacio de los Deportes.

Informe El Chapucero

En 2006, tras ocho discos, Williams decidió romper sus propias reglas y presumir rimas, confesiones y mezclas electrónicas que la crítica de entonces trató como un experimento fallido. Pese a todo, el disco alcanzó el primer lugar en Europa y Latinoamérica. Temas como “The 80’s” y “The 90’s” lo muestran repasando su paso por Take That sin filtros, mientras “Bongo Bong and Je ne T’aime plus” lo une a Lily Allen en un cover de Manu Chao que suena tan inesperado como un pingüino en una pista de baile.

La producción incluyó a Mark Ronson y Pet Shop Boys en “We’re the Pet Shop Boys”, y piezas como “Lovelight”, “Tripping” y “Louise” convirtieron sus obsesiones en combustible para la pista. El resultado fue un disco que entonces dividió opiniones y hoy se celebra como una joya de culto que le devolvió la libertad creativa.

Los boletos para los shows del 7 y 8 de octubre se agotaron en horas, confirmando que el público mexicano sigue dispuesto a cantar a todo pulmón sin pedir permiso. Robbie llega dispuesto a convertir el Palacio de los Deportes en su patio de recreo personal, donde el único requisito es dejar los prejuicios en la puerta y bailar como si nadie estuviera mirando el reloj.

More articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

Latest article