El Instituto Nacional Electoral, en su papel de hechicero supremo de la burocracia, ha emitido un llamado sagrado a la juventud. El conjuro está dirigido a todos los mortales que están por abandonar el nido del pavo adolescente para cumplir 18 años. La misión: obtener su credencial antes del 25 de enero.
Esta cruzada cívica, parte de la Campaña Anual Intensa 2026-2027, es para quienes celebrarán su mayoría de edad entre el 1 de septiembre de 2026 y el 6 de junio de 2027. Es su boleto de entrada al magno evento del Proceso Electoral Concurrente, donde podrán cambiar el destino del país o, al menos, tener una excusa para subir una foto con el pulgar entintado. Según los registros del 8 de octubre, ya hay 1,895,593 iniciados de 18 años en el Padrón Electoral, de los cuales 1,759,461 ya están confirmados en la exclusiva Lista Nominal. El padrón total es un coloso de 104,233,126 ciudadanos, demostrando que somos una multitud con derecho a opinar.
En la gran arena demográfica, las mujeres lideran ligeramente la participación con 54,107,176 registros, frente a 50,125,378 hombres y 572 personas no binarias, confirmando que la democracia tiene mejor equilibrio que un yogur con probióticos. Así que ya lo saben, es su oportunidad de obtener el plástico que no solo sirve para votar, sino como la llave universal para entrar a bares y demostrar su existencia ante el sistema.
Acudan a su Módulo de Atención Ciudadana más cercano con sus reliquias documentales y únanse al club. Es el primer paso para pasar de quejarse en redes sociales a quejarse con una boleta en la mano, lo cual, admitámoslo, tiene mucho más estilo y seriedad.



