Tras el glorioso debut de Rafa Márquez con el Tri, que acumuló dos empates y dos derrotas, la afición buscaba un culpable. Pero Ivar Sisniega, presidente de la FMF, apareció con una revelación digna de un premio Nobel: un plan maestro para salvar nuestro futbol nacional.
En una conferencia que sacudió los cimientos del deporte, Sisniega presentó su descubrimiento: ¡Chivas! Sí, el club de Guadalajara. Según el directivo, «si todos los clubes tuvieran el modelo de Chivas, yo creo que tendríamos un mejor futbol». Una idea tan innovadora como sugerir que para apagar un incendio se necesita agua. El plan consiste en que los clubes hagan visorías en México y Estados Unidos, una práctica tan secreta que solo Chivas y el representativo nacional conocían. Al parecer, el resto de los equipos buscaban talento en la Antártida o mediante sesiones de espiritismo. Sisniega también destacó a Tapatío, la filial de Chivas, como el último escalón para formar jugadores, una especie de posgrado en «cómo no tropezar con el balón». La meta es que más equipos tengan filiales en la Liga de Expansión, creando una red nacional de incubadoras para que el Tri deje de dar lástima.
Con esta estrategia de clonación en marcha, el Tri se prepara para enfrentar a Jamaica en noviembre por la Concacaf Nations League. La afición espera que, para entonces, los demás equipos de la Liga MX ya hayan completado su metamorfosis en réplicas rojiblancas, listas para salvar el honor.




