El Servicio de Administración Tributaria sorprendió a 92 contribuyentes que emitían facturas sin contar con un solo tornillo, empleado ni oficina real para respaldarlas. Antonio Martínez Dagnino y su equipo los detectaron como si fueran magos que cobran por ilusiones fiscales y los colocaron en la lista negra publicada en el Diario Oficial de la Federación.
De los 92, setenta y seis no presentaron prueba alguna pese a las notificaciones previas en el buzón tributario, mientras los otros dieciséis intentaron defenderse pero sus argumentos se desvanecieron como humo de chimenea. Las actividades más comunes van desde el comercio minorista hasta bufetes jurídicos, agencias de publicidad y venta de combustible, todas sin infraestructura visible. Quince domicilios fiscales están en la Ciudad de México y nueve en el Estado de México; el resto se reparte en Morelos, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas, Jalisco, Puebla, Nayarit y Campeche. Del total, sesenta y cinco son personas morales y veintisiete físicas.
Al cierre del tercer trimestre de 2026 el SAT ya acumula quince mil trece contribuyentes que incumplieron el artículo 69-B del Código Fiscal, con trece mil setecientos doce ya en la lista definitiva. Además canceló el RFC a ciento noventa y ocho mil novecientos ochenta contribuyentes morosos y restringió sellos digitales a ciento sesenta y un mil seiscientos cinco. En total suman novecientos veintiún mil quinientos treinta y cuatro casos irregulares. Con estas acciones la autoridad busca elevar la recaudación tributaria, que apenas roza el dieciséis por ciento del PIB, y ya acumula cuatro billones doscientos noventa y tres mil millones de pesos en ingresos al septiembre de 2026.
Al final, quienes pretendían facturar aire terminaron pagando la cuenta con su propio nombre en el DOF.



