¿Te preguntas por qué el precio de la gasolina en Puebla parece un número de lotería? No es magia, es ciencia… oscura. La Comisión Nacional de Energía (CNE) y la Profeco insisten en que es una mezcla de petróleo internacional, el humor del dólar y una pizca de impuestos, como si fuera la receta de una poción que nadie entiende del todo.
Este miércoles, la Premium te saluda desde sus 23.73 pesos, mientras el diésel, sintiéndose exclusivo, se cotiza en un precisísimo 26.982 pesos por litro. El mercado internacional mueve estas cifras como si fuera un DJ loco, mientras las autoridades y distribuidores le suman su parte al costo final, como si le pusieran más capas a una cebolla que ya nos hace llorar. Para poner orden en este casino de precios, desde marzo de 2025 opera la CNE, el nuevo sheriff energético que sustituyó a la CRE. En coordinación con la Sener, este órgano regula, supervisa y sanciona para garantizar la soberanía energética. Y cuando el caos amenazaba con reinar, la presidenta Claudia Sheinbaum firmó a inicios de 2025 un acuerdo con empresarios. Con la serenidad de quien domestica fieras, decretó que la gasolina Magna no osaría superar los 24 pesos por litro, poniéndole un claro alto a la especulación.
Así que ya lo sabes. La próxima vez que llenes el tanque, recuerda que no estás pagando combustible, estás invirtiendo en un complejo ballet económico global. Lo bueno es que, gracias a una intervención firme, al menos uno de los bailarines ya tiene la correa bien puesta.



