En un giro más predecible que el final de una telenovela de las nueve, Vladimir Putin, el mandamás del Kremlin, salió a decir con su mejor cara de «yo no fui» que no tiene ninguna intención de armar un zafarrancho con Europa. «¡Que no panda el cúnico!», parece exclamar, mientras por detrás revisa si el gas está bien cerrado… o abierto, según le convenga al guion.
Desde el majestuoso escenario de un foro cultural en San Petersburgo, que suena más a lugar para tomar vodka con canapés que para hablar de misiles, Putin aseguró que los europeos andan más paranoicos que tía en cena de Navidad. «Oigo que se preparan para la guerra conmigo», dijo, probablemente mientras se ajustaba el monóculo. «Pero relájense, muchachos, que no estamos preparando ningún tipo de combate con ustedes». Un mensaje tan tranquilizador como recibir un sobre de la Hacienda Pública: sabes que, aunque diga «notificación amistosa», algo malo se viene.
Pero claro, el drama familiar siempre tiene un capítulo aparte. Cuando le preguntaron por su vecina Ucrania, la cosa cambió de color. Al parecer, recibir 1,600 drones de «saludo» durante las elecciones le ha puesto a pensar. «Sí, las propuestas para negociar están ahí, en la mesa… debajo de una pila de facturas y de mi lista de rencores», declaró Putin. «Después de todo lo que han hecho, tenemos que reflexionar profundamente… sobre si les cortamos el internet o les mandamos más flores… de las que explotan».
Recordemos que el casamentero mayor, Donald Trump, ya intentó meter su cuchara en 2025 para que estos dos hicieran las paces, con resultados tan exitosos como poner a un vegano a cargo de una parrillada argentina. Las negociaciones se fueron al traste, y ahora cada uno está más atrincherado en su esquina que boxeador en el último asalto, peleando por quién se queda con los muebles (léase: territorios). Así que, mientras Putin le guiña un ojo a Europa, a Ucrania le deja en «visto», demostrando que en la geopolítica, como en Tinder, una cosa es lo que dices en tu perfil y otra muy distinta lo que haces el sábado por la noche.


