¡Atención, atención! En el más reciente y soporífero episodio de «Peleando por la Piñata», la telenovela política que tiene a Venezuela al borde del asiento (o de un ataque de nervios), el gobierno y un trozo de la oposición han llegado a un acuerdo que cambiará la historia para siempre: formarán un comité. Sí, leyeron bien. Un comité para nombrar a otro comité que, con suerte y si los astros se alinean, algún día designará a los nuevos jefes del Tribunal Supremo de Justicia. ¡Un logro digno de un caracol con reumatismo!
Este monumental avance es parte de una «reforma judicial general», que suena más a cuando uno decide que va a ordenar el armario pero termina viendo memes durante tres horas. Recordemos que en la primera temporada de esta saga, ya habían acordado la renovación del sistema de justicia y el desbloqueo de una platita que tenían guardada en Inglaterra, probablemente para comprarse trajes nuevos para la siguiente reunión. Ahora, con bombos y platillos, anunciaron los integrantes del consejo que revisará si los candidatos al tribunal saben escribir su nombre sin faltas de ortografía.
Como si fuera poco, en un acto de generosidad que haría sonrojar a un santo, acordaron «desbloquear» algunos medios de comunicación. ¡Prepárense para un tsunami de chismes de farándula y recetas de cocina! La libertad de expresión ha regresado, amigos, y parece que viene con publicidad de por medio. Todo este espectáculo, por cierto, está auspiciado por Estados Unidos, que al parecer se quedó sin series que ver y decidió producir su propio drama político.
Mientras tanto, a la líder opositora María Corina Machado la dejaron fuera de la fiesta, como al primo incómodo que nadie quiere invitar. Desde su exilio, ha dicho que no va a aguarles el guateque y que espera resultados, lo que equivale a esperar que un político cumpla una promesa electoral. Cuando la prensa preguntó si pensaban invitarla, los negociadores se hicieron los suecos y empezaron a hablar del clima. No se pierdan el próximo capítulo en octubre, donde quizás decidan el tipo de galletas que servirán en la próxima reunión. ¡Emocionante


