El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, afirmó que la región del Cáucaso no debe transformarse en un escenario de competencia geopolítica entre potencias extranjeras. Durante una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyán, el dirigente iraní defendió una mayor cooperación entre los países de la región y advirtió sobre los riesgos que, a juicio de Teherán, supone la intervención de actores extrarregionales.
Ghalibaf vinculó esta posición con la situación del golfo Pérsico y sostuvo que la experiencia de Irán demuestra que la participación de potencias externas puede generar mayores condiciones de inseguridad. El funcionario agradeció además al Gobierno y al pueblo armenios por las posiciones que mantuvieron durante la reciente confrontación estadounidense-israelí mencionada en el texto y consideró que el escenario actual ofrece una oportunidad para profundizar los vínculos entre Teherán y Ereván.
El presidente del Parlamento destacó que la política exterior iraní pretende fortalecer las relaciones con los Estados vecinos tanto en el terreno operativo como estratégico. En ese contexto, expresó su expectativa de que Irán y Armenia puedan concretar próximamente un tratado de cooperación estratégica que amplíe sus relaciones y establezca nuevos mecanismos de colaboración entre ambos gobiernos.
Mirzoyán aseguró, por su parte, que Armenia no permitirá que su territorio sea utilizado para realizar acciones contra Irán. El ministro armenio también defendió la preservación de las fronteras existentes entre los países de la región y calificó como estratégicos los vínculos entre Ereván y Teherán. Ambas partes coincidieron así en impulsar una mayor cooperación bilateral dentro de un escenario regional marcado por diferentes intereses geopolíticos.


