México se sumó a otras 14 economías para coordinar acciones contra el exceso de capacidad y producción mundial de acero, fenómeno que ha generado presiones sobre las industrias nacionales y las cadenas internacionales de suministro. El acuerdo fue alcanzado tras las recientes reuniones de ministros de Comercio del G20.
Representantes de las economías participantes firmaron una Declaración Ministerial Conjunta en la que solicitaron adoptar medidas para reducir la sobrecapacidad estructural. Los firmantes señalaron que el problema se ha agravado desde 2016 y advirtieron sobre las consecuencias de políticas y prácticas que consideran alejadas de condiciones normales de mercado.
La declaración sostiene que estas distorsiones pueden desalentar nuevas inversiones, afectar las exportaciones y limitar la innovación y la competencia. Además de México, participaron Argentina, Australia, Canadá, la Unión Europea, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, Corea, Polonia, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.
Las economías acordaron trabajar en nuevas plataformas sectoriales para analizar el problema y diseñar medidas coordinadas. Los participantes volverán a reunirse antes de diciembre de 2026 para establecer términos de referencia, intercambiar información y definir estrategias destinadas a impulsar condiciones de competencia basadas en el mercado.




