Norteamérica sigue dominando el club con 1.337 fortunas, el 35 por ciento del total, y una riqueza conjunta de 6,8 billones de dólares. Estados Unidos concentra 1.265 de esos personajes, muy por delante de China, Alemania y Rusia. Europa llegó a 1.081 multimillonarios y Asia a 881, mientras América Latina y el Caribe retrocedió a 144, aunque su patrimonio conjunto subió un 11 por ciento hasta 600.000 millones de dólares.
Brasil fue el único país de la región que entró al top 15 mundial con 52 multimillonarios y 228.000 millones de dólares en total. El auge de las materias primas, los mercados de capitales y las empresas digitales y financieras explican ese repunte.
El reporte de Altrata destaca que las 150 empresas que más invirtieron en inteligencia artificial vieron crecer su valor bursátil un 23 por ciento más que las que no apostaron fuerte por esa tecnología. Esa ola tecnológica explica buena parte del salto del 12,8 por ciento en la riqueza global de los multimillonarios, que llegó a 15,1 billones de dólares.
Los 29 más ricos del planeta acumulan 4,1 billones, el 27 por ciento de toda la riqueza de este grupo, una concentración que en 2017 era apenas del 7,2 por ciento. Oxfam recuerda que en América Latina el 10 por ciento más rico se queda con el 57 por ciento de los ingresos, mientras la mitad más pobre recibe solo el 8 por ciento.
La brecha sigue ensanchándose y el dinero parece decidido a seguir concentrándose en las mismas cuentas bancarias como si fuera un imán caprichoso.



