La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) enfrenta diferencias sobre el futuro de su política monetaria, luego de que algunos integrantes plantearan la posibilidad de reducir la tasa de interés de referencia, actualmente ubicada en 6.50%. Las minutas de la reunión del 24 de septiembre revelaron distintas posturas respecto a las condiciones económicas necesarias para realizar nuevos ajustes.
Dos integrantes consideran que existen elementos para evaluar una disminución durante las próximas reuniones, siempre que continúe la desaceleración de la inflación y permanezca la estabilidad financiera. Otro miembro mantiene una posición intermedia, al señalar que cualquier modificación deberá analizarse conforme evolucionen los indicadores económicos nacionales.
En contraste, otros dos integrantes defendieron mantener las tasas sin cambios debido a los riesgos inflacionarios. Uno incluso planteó considerar eventuales incrementos ante las decisiones de la Reserva Federal estadounidense, cuya política monetaria podría generar presiones adicionales sobre el peso mexicano y reducir el diferencial de tasas entre ambos países.
Pese a estas diferencias, Banxico decidió por unanimidad conservar su tasa de referencia en septiembre. El organismo reiteró que las condiciones económicas mexicanas son distintas a las estadounidenses, por lo que sus decisiones deberán responder principalmente al comportamiento de la inflación nacional y a la estabilidad financiera.



