Después de más de seis horas de discusión, la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados aprobó en lo general el dictamen del PEF 2027 con 33 votos a favor, 12 en contra y ninguna abstención. La presidenta de la comisión defendió que el gasto prioriza salud, educación y obras estratégicas para el futuro del país. La votación permitió pasar a la discusión en lo particular sin mayores sobresaltos.
La oposición criticó con fuerza el alto endeudamiento que se busca para financiar el gasto. Un legislador del PRI señaló que solo se movieron dos de cada dos mil pesos del total propuesto, dejando casi todo igual. Otro del PAN calificó el documento como inercial e hipotecario para las familias mexicanas.
El único cambio real fue un recorte de cinco mil millones de pesos al presupuesto del INE, que se repartió entre la SEP, Semarnat, SICT y Segob. El gasto total propuesto por Hacienda alcanza diez billones 636 mil millones de pesos, apenas un 1.1 por ciento más en términos reales. De ese monto, casi un billón 585 mil millones se destinarán a programas sociales y obras prioritarias.
A protección social se asignan dos billones y medio de pesos, mientras que educación recibe un billón 260 mil millones y salud un billón 100 mil millones. La inversión total prevista llega a un billón 130 mil millones. Estos rubros concentran la mayor parte del dinero que se gastará el siguiente año.
Movimiento Ciudadano votó a favor y recibió acusaciones de PRI y PAN de haber vendido su apoyo a cambio de recursos extras para la red hidráulica de Jalisco. Los críticos señalaron que el gobernador del estado logró más dinero tras los problemas de agua recientes. El resultado final deja al presupuesto con más deuda que modificaciones sustanciales.



