La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un decreto para reforzar Talleres Gráficos de México y que un equipo interdisciplinario supervise todo el material electoral. La idea es dejar de depender de empresas privadas que, según varias investigaciones, han manejado contratos del Instituto Nacional Electoral con más huecos que una coladera en temporada de lluvias. La medida busca que el proceso quede bajo control directo del Estado, sin que nadie más meta la mano en el presupuesto.
El anuncio llega justo cuando el INE enfrenta revisiones por irregularidades en licitaciones anteriores. En lugar de esperar a que los problemas crezcan como chismes en un mercado, el gobierno decidió actuar de inmediato. El plan incluye incorporar especialistas en impresión, logística y auditoría para que cada boleta, acta y material salga con estándares claros. De esta forma se evita que los recursos públicos terminen en manos ajenas mientras el país sigue adelante con sus procesos democráticos.
La decisión refuerza la capacidad estatal para manejar temas sensibles sin intermediarios innecesarios. Talleres Gráficos de México recibirá más equipo y personal capacitado para cumplir con los plazos electorales. El enfoque prioriza la transparencia y la eficiencia, dejando claro que los contratos deben responder al interés público y no a conveniencias particulares. Con esta acción, el gobierno muestra que puede tomar las riendas cuando el sistema requiere ajustes.
Al final, la medida convierte un posible dolor de cabeza en un ejercicio de control institucional que beneficia a todos.



