La actriz Alma Cero apareció en medio de la tormenta mediática que rodea a Ángela Aguilar y Christian Nodal tras una foto junto a un altar de Día de Muertos que algunos consideraron “incompleto”. Sin haber visto la imagen, la comediante pidió mesura y recordó que no todos pueden montar su ofrenda con la precisión de un reloj suizo.
Durante el encuentro con la prensa, Alma Cero admitió que aún no había colocado la suya y soltó, entre risas, que tampoco quería que la criticaran por lo mismo. La actriz explicó que entre preparar mole, atender la cirugía de su esposo y asistir a un evento de la ANDI, el tiempo se le escapó como agua entre los dedos. En lugar de juzgar la foto, optó por defender el derecho a tener vida fuera del calendario tradicional.
Cero recordó que las ofrendas también sirven para honrar a los ausentes y mencionó a sus padres, su abuela, Daniel Bisogno y a su exmánager Lourdes Pou. Incluso prometió incluir una calaverita para Julián Figueroa, hijo de Maribel Guardia, aunque no tuviera su foto a la mano. Su tono fue claro: la tradición importa, pero no debe convertirse en un examen de puntualidad que castigue a quien tiene pendientes reales.
Al final, la actriz envió un abrazo a Maribel Guardia y resumió el asunto con una frase que dejó claro su punto: a veces la vida no da tiempo para todo, y criticar por eso es perder el sentido de la fiesta.




