Durante el regreso de Sergio Pérez al Gran Premio de México 2026, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial le entregó el título de registro de la marca EVS El Viejo Sabroso. Lo que empezó como una broma de redes se convirtió en un activo legal que protege la identidad del piloto y su conexión con los aficionados. El IMPI destacó que estas acciones dan certeza jurídica a quienes construyen marcas mexicanas y las llevan más allá de las fronteras.
El apodo surgió en 2021 de un meme que modificaba una foto promocional de Fórmula 1 donde Pérez aparecía de espaldas. Los usuarios reemplazaron su parte inferior por jeans ajustados y añadieron la frase que lo hizo famoso. La coincidencia con la expresión del Maestro Roshi en Dragon Ball Z impulsó su viralidad entre los fans. Ahora, en lugar de solo circular como chiste recurrente, el sobrenombre cuenta con respaldo oficial que impide su uso sin autorización. Mientras tanto, el IMPI realizó operativos en las inmediaciones del Autódromo Hermanos Rodríguez y aseguró más de ocho mil artículos falsificados en dos tiendas de la Ciudad de México, con un valor estimado de setecientos veintiocho mil pesos. La mercancía incluía ropa, gorras, mochilas y perfumes que vulneraban derechos de propiedad industrial.
La protección de la marca llega justo cuando Pérez regresa con Cadillac, sumando una capa comercial a su trayectoria. El meme que alguna vez generó risas ahora funciona como escudo legal que transforma una edición absurda en un negocio serio. Los seguidores que antes solo compartían la imagen pueden ahora comprar productos oficiales sin temor a falsificaciones. El IMPI, con su operativo de limpieza, demostró que la propiedad industrial también se defiende en las calles del autódromo. Así, lo que nació como una broma de internet termina convertido en un ejemplo de cómo el talento mexicano convierte memes en patrimonio protegido.




