Los especialistas del Inegi adelantaron que la actividad entre julio y septiembre muestra señales de mejoría, aunque la actualización completa llegará hasta el 27 de noviembre. El economista de Invex destacó una sorpresa positiva en la inversión privada, que contrastó con el flojo desempeño del mismo periodo del año pasado, cuando el PIB solo avanzó 0.4 por ciento. Ese resultado mediocre ahora funciona como base estadística para inflar las comparaciones de este año.
La formación de capital fijo ganó terreno en maquinaria y construcción, lo que sugiere que las empresas están reemplazando equipo viejo después de años de desgaste. Analistas de Finamex elevaron su pronóstico de crecimiento para 2026 hasta 1.8 por ciento y esperan 2 por ciento en 2027, siempre que no aparezcan tropiezos en el último trimestre. El repunte también se nota en la demanda interna y en las exportaciones ligadas al auge de inteligencia artificial en Estados Unidos.
Banamex subió su estimación a 2 por ciento para 2026 tras observar un indicador de actividad que creció 3.5 por ciento anual en agosto. Barclays coincide en que el superávit comercial actual ayuda, aunque advierte riesgos por alzas en alimentos, energéticos y servicios. Nadie descarta que la incertidumbre regulatoria o judicial pueda frenar el impulso en cualquier momento.
Con todo, los pronósticos apuntan a un crecimiento moderado que difícilmente se sostendrá al mismo ritmo el siguiente año. Los analistas ven margen para absorber golpes si las conversaciones comerciales con Estados Unidos avanzan. El cierre del periodo septiembre ofrece cierta tranquilidad, pero el verdadero examen llegará cuando se conozcan los datos definitivos de noviembre.




