El Senado de la República dio luz verde a una modificación en la Ley del Impuesto sobre la Renta que deja fuera de las nuevas restricciones a ciertas empresas automotrices y del sector gasolinero a partir de 2027. La medida aplica solo a contribuyentes con ingresos mayores a 50 millones de pesos y busca evitar que reduzcan su base gravable con deducciones excesivas. La reserva fue impulsada por el diputado de Morena Emmanuel Reyes Carmona y respaldada por el senador Ignacio Mier Velazco.
La aprobación general obtuvo 74 votos a favor, 34 en contra y ninguna abstención. Las automotrices con autorización de depósito fiscal quedan exentas porque operan bajo controles aduaneros parecidos a los de las maquiladoras. Sin embargo, las ventas de mercancías dentro del territorio nacional siguen sujetas a las mismas reglas que el resto de los contribuyentes.
En el caso de las gasolineras, la excepción beneficiará a más de tres mil estaciones de servicio, incluidas muchas pequeñas y medianas empresas familiares. Los promotores argumentan que estos negocios enfrentan altos costos de adquisición y una regulación estricta con permisos, controles volumétricos y supervisión constante. La idea es evitar distorsiones que podrían afectar el precio de la gasolina regular y el diésel.
Reyes Carmona aclaró que la reserva no elimina obligaciones fiscales ni reduce la fiscalización. El objetivo central sigue siendo impedir que grandes contribuyentes usen deducciones autorizadas y pérdidas fiscales para bajar artificialmente el monto sobre el que se calcula el ISR. Aun así, se reconoce que sectores con costos de operación elevados merecen un trato distinto.
El texto regresa ahora a la Cámara de Diputados para que revise los cambios introducidos por los senadores, conforme al artículo 72 constitucional. Los diputados decidirán si aceptan o rechazan las excepciones para terminales automotrices y expendedores de combustibles antes de enviar el proyecto al Ejecutivo.
Al final, parece que los grandes jugadores del combustible y el ensamble lograron un pase libre temporal mientras el resto sigue pagando hasta el último centavo sin chistar.




