Juan Pablo de Botton Falcón llegó al Congreso de la Ciudad de México el 27 de octubre para glosar el Segundo Informe de Gobierno de Clara Brugada. En lugar de pedir más dinero, el secretario de Administración y Finanzas anunció que el predial se queda congelado y que en 2027 tampoco habrá multas ni recargos. Los diputados escucharon con atención mientras el funcionario detallaba una batería de facilidades fiscales que parecen sacadas de un catálogo de promociones navideñas adelantadas.
El funcionario presumió que más de 4.8 millones de capitalinos ya aprovecharon la campaña de beneficios hasta septiembre de 2026. La tenencia vehicular ahora exonera autos con valor factura de hasta 638 mil pesos, casi el triple del límite anterior. Además, se ampliaron descuentos en agua, multas de tránsito, Impuesto sobre Nóminas y licencias permanentes, de las cuales ya se emitieron más de 2 millones 245 mil. Hasta el tercer trimestre, los ingresos propios crecieron 21.2 por ciento anual, la mayor alza registrada, y la inversión pública subió 55 por ciento gracias al FIMAS. El Metro recibió 25 mil millones de pesos, la cifra más alta de su historia, mientras la repavimentación cubrió 3.5 millones de metros cuadrados y la red hidráulica sumó 643 obras con 6 mil 900 millones invertidos.
La estrategia también incluyó 35 mil nuevas cámaras de videovigilancia y más de 2 mil proyectos vinculados al Mundial 2026, con 23 mil millones de pesos. Las 16 alcaldías vieron crecer su presupuesto 17 por ciento. Todo esto ocurre mientras el gobierno mantiene finanzas sanas y destina recursos a infraestructura sin tocar el bolsillo del contribuyente. En un escenario donde cualquiera esperaría recortes o aumentos, la Secretaría optó por ampliar horarios y premiar al que cumple. El resultado es una recaudación récord que se traduce en más obras y menos dolores de cabeza para las familias chilangas.




