Saquen el disfraz de calaca y pónganle aceite a la cadena, porque el gobierno capitalino ya prepara su masiva invasión sobre ruedas. El sábado 24 de octubre, el Paseo Nocturno por Día de Muertos convertirá la ciudad en una pasarela de ultratumba, motorizada por pura fuerza de pedal y mucho entusiasmo.
Héctor Ulises García Nieto, Secretario de Movilidad, anunció con la serenidad de quien organiza un picnic que la ruta será de 26 kilómetros. El pelotón espectral partirá de Paseo de la Reforma y, por primera vez, se adentrará en el Bosque de Chapultepec, como si los fantasmas hubieran ganado una batalla territorial contra las ardillas. La rodada nocturna abarcará las dos primeras secciones, asegurando una dosis de ejercicio paranormal para todos los asistentes.
La meta es romper el récord, superando los 250 mil ciclistas, una cifra que para el gobierno es pan comido. Habrá un concurso de disfraces en la Glorieta del Ahuehuete para premiar a la catrina más producida y al esqueleto más original. Para que nadie se quede tirado a mitad del camino al más allá, habrá mecánicos gratuitos, porque hasta un fantasma puede ponchar una llanta.
Así que ya lo sabe, la cita es de 18:00 a 22:00 horas. El gobierno permitirá subir bicicletas al transporte público desde las cinco, demostrando una logística a prueba de apocalipsis fantasmal. Solo falta que repartan pan de muerto en la meta para declarar el evento una obra maestra de la administración.




