Abran paso, cazadores de ofertas, que el gobierno prepara la venta de garaje más épica. El pasado viernes 16 de octubre, durante la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, la jefa del INDEP, Mónica Fernández Balboa, anunció una nueva temporada de subastas con botín de aduanas.
El objetivo para el último trimestre de 2026 es superar el récord de 800 millones de pesos recuperados en 2025. Para lograrlo, Fernández Balboa explicó que están reforzando la operación, exprimiendo hasta el último centavo de entidades extintas como la Financiera Nacional de Desarrollo. Es como encontrar cambio perdido en el sofá nacional, pero a escala monumental y con el propósito de financiar programas de bienestar, escuelas y obras de infraestructura pública. Este dinero, antes de dudosa procedencia, ahora pavimentará calles y comprará pizarrones.
¿Y qué maravillas se podrán adquirir? El misterio es parte del encanto. La directora describió los artículos como «casi nuevos», lo que podría significar cualquier cosa, desde un lote de smartphones de última generación hasta un cargamento de sombreros para hámster. La Segob ya recibió su parte en bienes para asistencia social, aunque uno sueña con que hayan donado un yate confiscado a alguna comunidad costera. Las convocatorias públicas revelarán pronto los tesoros disponibles, así que preparen las paletas de subasta.
En resumen, el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado sigue fiel a su nombre, transformando contrabando en becas y evasión fiscal en hospitales. Una especie de alquimia burocrática donde los errores de unos se convierten, mágicamente, en los aciertos de todos. ¡Qué viva la economía circular del decomiso




