El campo mexicano enfrenta un problema de relevo generacional, debido a que 82% de sus productores tiene 46 años o más, reveló la Encuesta Nacional Agropecuaria 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Susana Pérez, titular de Estadísticas Económicas del organismo, advirtió que la participación de jóvenes resulta insuficiente para reemplazar a quienes actualmente trabajan en actividades agrícolas y ganaderas.
El estudio identificó una superficie agrícola de 22 millones 922 mil hectáreas y una población ocupada de aproximadamente 17.8 millones de personas. De este total, 85.7% corresponde a hombres y 14.3% a mujeres. Además, 44 de cada 100 productores se reconocen como indígenas.
Las condiciones laborales también presentan desigualdades. Las mujeres jornaleras reciben remuneraciones aproximadamente 9% inferiores a las de los hombres y trabajan, en promedio, tres días menos. Respecto a la escolaridad, 52.3% de los productores cuenta principalmente con educación primaria, aunque aumentó la proporción con estudios superiores.
Entre los principales obstáculos destacan los elevados costos de insumos, reportados por ocho de cada diez unidades productivas. También sobresalen las sequías, que afectan a 36.8%, la pérdida de fertilidad del suelo y la escasez de trabajadores. Estos resultados evidencian desafíos para garantizar la continuidad productiva del campo mexicano.



