México enfrenta una importante vulnerabilidad energética debido a su dependencia del gas natural importado de Estados Unidos. El director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), Cuitláhuac García, informó que, ante una interrupción total del suministro estadounidense, el país dispondría de combustible suficiente para aproximadamente tres días.
El funcionario explicó que México importa alrededor del 75 por ciento del gas natural que consume y carece de instalaciones suficientes para almacenarlo. Actualmente, parte de las reservas disponibles se encuentra distribuida en aproximadamente 21 mil kilómetros de gasoductos, infraestructura que permitiría atender temporalmente una emergencia.
La preocupación aumentó después de que Estados Unidos redujera cerca de 20 por ciento sus envíos de gas entre el 2 y 4 de octubre, debido aparentemente a problemas operativos. Especialistas advirtieron que esta dependencia representa riesgos para el sistema eléctrico mexicano, cuya generación utiliza mayoritariamente gas natural.
Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó la necesidad de ampliar las fuentes renovables, especialmente la energía solar y eólica. Asimismo, representantes del sector energético solicitaron incrementar la capacidad nacional de almacenamiento. Analistas advirtieron que la dependencia del gas estadounidense podría alcanzar 84 por ciento hacia 2030.



