El Instituto Nacional Electoral (INE) alista el reforzamiento de filtros de control en sus instalaciones, principalmente en el inmueble donde se ubican las oficinas de las y los consejeros electorales, así como de la Secretaría Ejecutiva.
Como parte de estas medidas, en las oficinas centrales se pondrán en operación torniquetes para restringir el acceso únicamente al personal que cuente con credencial institucional. El objetivo, de acuerdo con personal del instituto, es fortalecer los mecanismos de control de ingreso en el complejo administrativo.
La aplicación de estas disposiciones impacta directamente en la labor de los medios de comunicación, que históricamente han tenido acceso a diversas áreas del instituto para la búsqueda de información y cobertura de actividades, desde la creación del entonces Instituto Federal Electoral.
En los últimos meses también se han modificado espacios y reglas para periodistas y reporteros. Entre las nuevas disposiciones se encuentra la prohibición de salir del área asignada durante las sesiones del Consejo General y, en algunos eventos específicos, la restricción de acceso al auditorio, bajo el argumento de cumplir con normas de protección civil.
Los torniquetes ya fueron colocados en los accesos de dos edificios de oficinas centrales ubicadas en el complejo del sur de la capital. Personal encargado del inmueble señaló que el proyecto de reforzamiento de seguridad es de largo plazo y que, en adelante, cuando los reporteros deseen realizar una entrevista, deberán solicitar autorización al consejero correspondiente, y solo en caso de aprobación se permitirá el ingreso.
Hasta el momento, el INE no ha dado a conocer el alcance total de estas medidas ni los costos que implicará su implementación, en un contexto en el que el organismo ha tenido que ajustar su presupuesto y cancelar o reducir proyectos para enfrentar el recorte presupuestal previsto para 2026.




