El gobierno federal desplegó 1,600 elementos militares adicionales en Sinaloa luego del ataque armado contra dos diputados locales y el secuestro de diez trabajadores de una mina canadiense, en medio de una escalada de violencia vinculada a disputas del cártel de Sinaloa.
El refuerzo de seguridad se realizó el mismo día en que la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo una llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, para abordar temas de seguridad y comercio bilateral.
Desde noviembre pasado, la entidad ya contaba con alrededor de 11,000 efectivos federales, pero la violencia se ha intensificado desde 2024 con secuestros, asesinatos y robos casi diarios.
Ataque a diputados
El miércoles, los diputados locales de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres y Elizabeth Montoya, fueron atacados a balazos a plena luz del día cuando salían del Congreso estatal en Culiacán.
Torres, de 59 años, se encuentra en estado delicado en terapia intensiva, mientras que Montoya, de 55 años, perdió un ojo a consecuencia del ataque, informó su partido.
Secuestro de trabajadores
Ese mismo día, la empresa canadiense Vizsla Silver denunció el secuestro de diez de sus trabajadores, ocurrido el viernes pasado en el municipio de La Concordia, al sur del estado, donde opera un complejo minero.
Violencia persistente
Sinaloa es considerado uno de los cinco estados más violentos del país, especialmente desde que en 2024 se desató una guerra interna dentro del cártel de Sinaloa tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, quien fue llevado a Estados Unidos mediante engaños.
Las pugnas entre facciones criminales han dejado más de 1,700 personas asesinadas y casi 2,000 desaparecidas, de acuerdo con cifras oficiales.
Tras su llamada con Trump, Sheinbaum afirmó que ambos gobiernos coinciden en que la cooperación en materia de seguridad “va muy bien”, aunque reiteró su rechazo a cualquier intervención directa de fuerzas estadounidenses en territorio mexicano.




