La Fiscalía General del Estado de Querétaro informó la detención de dos personas presuntamente responsables del ataque armado del pasado 9 de noviembre en el bar «Los Cantaritos», en el Centro Histórico de la capital queretana. El incidente dejó un saldo de diez personas fallecidas y trece heridas.
PROCESO INVESTIGATIVO
Antonio de Jesús Hernández, fiscal general de Querétaro, detalló que en la investigación participaron más de 100 elementos especializados, quienes realizaron más de 60 entrevistas y analizaron 500 horas de grabaciones provenientes de 50 cámaras de videovigilancia.
«Contamos con datos de prueba que ya fueron evaluados por el Poder Judicial, el cual otorgó las órdenes de aprehensión correspondientes, al considerar que existen elementos suficientes para identificar la participación de los detenidos en los hechos», afirmó Hernández.
Los acusados enfrentan cargos por homicidio y homicidio en tentativa, delitos que podrían derivar en penas de hasta 50 años de prisión por cada víctima fatal. Además, se obtuvo una orden de aprehensión contra una tercera persona identificada, cuya captura aún está pendiente.
COMPROMISO DE JUSTICIA
El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y reafirmó su compromiso de garantizar justicia. En un mensaje compartido en redes sociales, dijo:
«Nada hará que recuperemos las vidas inocentes perdidas, pero ofrecer justicia a los deudos y honrar la memoria de las víctimas facilitará el consuelo. Como gobernador de Querétaro, asumo mi responsabilidad. Mi obligación es dar la cara y ejercer mi autoridad».
Kuri también agradeció la colaboración entre la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, las fuerzas municipales, el Ayuntamiento de Querétaro y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno federal, destacando que este caso demuestra los logros posibles cuando las instituciones trabajan en conjunto.
CONTINÚA LA INVESTIGACIÓN
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para identificar a otros posibles responsables, incluyendo al autor intelectual del ataque, mientras se refuerzan las estrategias de seguridad para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.




