Desde el inicio de 2026 comenzó a aplicarse el incremento al salario mínimo, con un alza de 13 por ciento en la zona general y de 5 por ciento en la Zona Libre de la Frontera Norte, informó la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).
Con este ajuste, el salario mínimo diario quedó en 315.04 pesos en la mayor parte del país y en 440.87 pesos en la franja fronteriza norte. En términos mensuales, esto representa ingresos de 9 mil 582.47 pesos en la zona general y de 13 mil 409.80 pesos en la frontera, niveles que permiten a los trabajadores cubrir al menos dos canastas básicas.
La dependencia federal destacó que el incremento forma parte de la política de recuperación salarial iniciada en 2018, la cual ha permitido elevar en 154 por ciento el poder adquisitivo del salario mínimo. Se estima que esta medida beneficiará a 8.5 millones de trabajadores durante 2026.
De manera paralela, el gobierno federal ajustó el subsidio para el empleo, un beneficio fiscal que reduce el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR), con el objetivo de que los trabajadores de menores ingresos mantengan este apoyo pese al aumento salarial.
La STPS subrayó que este incremento se enmarca en el compromiso gubernamental de garantizar que, al término del sexenio, quienes perciben un salario mínimo puedan adquirir al menos 2.5 canastas básicas que cubran necesidades alimentarias y no alimentarias.
Asimismo, se informó que durante el primer año del actual gobierno se registró un aumento salarial acumulado que, junto con el ajuste aplicado en 2026, contribuyó a que millones de personas salieran de la pobreza en los últimos años.
Como parte del balance anual, también se resaltó la presentación de la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, así como la conclusión de la huelga de Cananea, considerada un acto de justicia histórica tras más de 18 años de conflicto.
Finalmente, se dio a conocer que el ingreso mensual sujeto al subsidio para el empleo fue actualizado para evitar que este beneficio pierda efectividad frente al incremento progresivo del salario mínimo y garantizar que continúe apoyando a los trabajadores con menor poder adquisitivo.




