El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que, a un año de la aplicación de políticas arancelarias por parte de Estados Unidos, no existe ni existirá un “clima de derrota” en la relación bilateral. Aseguró que, pese a los riesgos y dificultades inherentes al contexto internacional, México se encuentra en una posición sólida gracias a la estrategia seguida por el gobierno federal.
Durante una conversación difundida en un pódcast de Morena, Ebrard señaló que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá se ha realizado tras una amplia consulta con distintos sectores productivos. De ese proceso, dijo, se desprende un mandato claro: negociar para que el tratado se mantenga vigente, con ajustes que permitan perfeccionarlo.
Entre los puntos que México buscará fortalecer se encuentran el sistema de solución de controversias y la aplicación del mecanismo laboral de manera equilibrada, de modo que también obligue a Estados Unidos y no sólo a México.
El funcionario destacó que actualmente los aranceles afectan alrededor del 15% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, con una tasa efectiva promedio de 4.1%, considerada baja en comparación internacional. Subrayó además que México se mantiene como el principal exportador hacia ese mercado y que las ventas continúan creciendo, lo que consideró un indicador de fortaleza económica.
Como respaldo a esta estrategia, Ebrard recordó la implementación del llamado Plan México, concebido como una apuesta para enfrentar un entorno global más proteccionista e inestable, con base en las capacidades internas del país.
En el mismo espacio, dirigentes y legisladores de Morena coincidieron en que la oposición ha difundido escenarios alarmistas sobre la relación con Estados Unidos y el futuro del tratado comercial. Desde su perspectiva, la defensa de la soberanía económica pasa por reducir la dependencia externa y fortalecer la coordinación interinstitucional, línea que —afirmaron— distingue a la actual administración.




