Tres de las 18 personas detenidas por los hechos ocurridos durante la marcha convocada por la autodenominada Generación Z fueron vinculadas a proceso por el delito de tentativa de homicidio. Según la acusación, habrían puesto en riesgo la vida de dos elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana durante los enfrentamientos registrados en la movilización.
Los detenidos fueron presentados ante jueces de control en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte. En total se realizaron diez audiencias, en las que se determinó que cinco personas continuarían su proceso en libertad con medidas cautelares que incluyen presentarse a firmar cada 15 días. Para el resto, se dictó prisión preventiva mientras se resuelve su situación jurídica.
Durante la primera audiencia, siete de los detenidos fueron presentados ante el juez. Como resultado, dos de ellos fueron vinculados a proceso por lesiones dolosas y robo, pero enfrentarán el procedimiento en libertad y bajo supervisión periódica.
Cinco de los imputados solicitaron la duplicidad del término constitucional para que se defina su situación legal. Mientras tanto, se les impuso la medida cautelar de prisión preventiva, y la audiencia continuará en los próximos días.
En otra sesión judicial, tres personas —entre ellas Enrique Sosa— fueron vinculadas a proceso por el delito de lesiones. A estos imputados también se les dictó la obligación de acudir regularmente a firmar como parte de las medidas cautelares.
Las autoridades afirmaron que las imputaciones se basan en diversos elementos de prueba recabados tras los hechos de violencia registrados durante la marcha, y que los procesados quedarán sujetos a nuevas determinaciones conforme avancen las investigaciones.




