Desde el inicio de su administración en octubre de 2024, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, ha impulsado ambiciosas promesas para erradicar los baches, un problema crónico que afecta la movilidad y seguridad en la capital.
Apenas dos semanas después de asumir el cargo, lanzó el programa “Bachetón” con el objetivo de tapar inicialmente 42 mil baches en 56 colonias y aspirar a una “ciudad con cero baches”, coordinando esfuerzos con las 16 alcaldías. Sin embargo, pese a reportes de avances como la atención de cientos de miles de hoyos, los capitalinos continúan enfrentando vialidades deterioradas.
En su Primer Informe de Gobierno, rendido en octubre de 2025, Brugada anunció el programa estratégico de repavimentación “Cualli Ohtli”, que busca rehabilitar 250 kilómetros lineales de avenidas primarias —equivalentes a la distancia entre la CDMX y Querétaro— con una inversión de 2 mil 600 millones de pesos hasta mayo de 2026.
Aunque se observan mejoras en algunas vialidades con nuevo asfalto, persisten críticas por detalles pendientes, como la falta de señalización en carriles. Expertos del Instituto de Geología de la UNAM recuerdan que el hundimiento diferencial de la ciudad, que alcanza hasta 40 centímetros anuales en ciertas zonas debido a su origen lacustre y la sobreexplotación de acuíferos, complica cualquier solución permanente.



