La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, se trasladó de inmediato al lugar donde colapsó un edificio particular que se encontraba en proceso de demolición, luego de haber sido catalogado como dañado tras el sismo de 2017.
La funcionaria coordinó personalmente el operativo de rescate para localizar a las cuatro personas que quedaron atrapadas entre los escombros, y ofreció un informe puntual a los medios de comunicación sobre el historial del inmueble, las causas del derrumbe y las acciones desplegadas por las autoridades capitalinas.
La presencia de Brugada en el lugar de los hechos y la difusión oportuna de información oficial permitieron mantener un flujo ordenado de datos hacia la opinión pública desde los primeros momentos de la emergencia, lo que redujo el margen para la circulación de versiones no confirmadas.
El incidente reavivó el debate sobre el estado actual de los inmuebles dañados por el sismo de 2017 que aún se encuentran pendientes de demolición o rehabilitación en distintas alcaldías de la capital.



