en el Foro Económico Mundial de Davos, Volodímir Zelenski acusó a Europa de estar “perdida” y fragmentada, atrapada en burocracia y sin capacidad de acción real frente a las amenazas globales.
Describió al continente como un “caleidoscopio de pequeñas y medianas potencias” sin autonomía estratégica, reprochando que “ama hablar del futuro, pero evita actuar hoy”. Criticó su debilidad ante Donald Trump, afirmando que el presidente estadounidense no respetará a una Europa que permite que “se limpie los pies” en ella.
Vinculó esta pasividad a la guerra con Rusia, señalando que Europa prioriza otras agendas sobre la defensa colectiva y la justicia, con respuestas tibias en temas como Groenlandia o Irán. Advirtió que la independencia de Ucrania es vital para proteger el modo de vida europeo.
El discurso, visto como un duro reproche a sus principales aliados, siguió a una reunión con Trump calificada por ambos como “buena”, en medio de esfuerzos por negociar el fin del conflicto.




