La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció ante la Asamblea Nacional una reforma parcial a la Ley Orgánica de Hidrocarburos para atraer inversión extranjera al sector petrolero tras la intervención militar estadounidense.
La reforma incorpora mecanismos de la Ley Antibloqueo para ofrecer mayor seguridad jurídica y acelerar la explotación de nuevos campos petroleros, incluso en áreas sin infraestructura previa.
Todas las divisas generadas por venta de crudo y cooperación energética se destinarán a dos fondos soberanos: uno para protección social (mejora de salarios, salud, educación y vivienda) y otro para infraestructura básica (agua, electricidad y vialidad).
El anuncio se da en medio de la crisis desatada por la operación militar de EE.UU. del 3 de enero, que dejó al presidente Maduro capturado y parte de la industria petrolera bajo control estadounidense. Rodríguez defendió la soberanía mientras impulsa una cooperación pragmática con inversionistas internacionales.




