Ucrania enfrenta su peor crisis energética desde el inicio de la guerra. El presidente Zelenski decretó emergencia nacional ante los graves daños causados por intensos ataques rusos con misiles y drones contra la infraestructura eléctrica.
Kiev sufre los cortes más drásticos: cientos de miles de hogares llevan días sin luz ni calefacción en pleno invierno extremo. El alcalde Klitschko calificó la situación como la más grave en cuatro años de conflicto.
En varias regiones, incluidas zonas del oeste como Ivano-Frankivsk, se preparan apagones totales de hasta 24 horas. La red opera al límite y las reparaciones avanzan con dificultad bajo temperaturas bajo cero.
Expertos alertan que, sin soluciones inmediatas, el sistema eléctrico podría colapsar por completo en las próximas semanas, agravando una profunda crisis humanitaria.




