Turquía convocó hoy al embajador de Irán para protestar tras la interceptación de un misil balístico iraní sobre su territorio por defensas de la OTAN.
El proyectil, lanzado desde Irán, cruzó Irak y Siria antes de ser neutralizado por sistemas antiaéreos aliados. Los restos cayeron en la provincia de Hatay sin causar víctimas ni daños importantes.
El canciller Hakan Fidan comunicó directamente a Teherán que el incidente viola la soberanía turca y representa una grave amenaza a la seguridad nacional. Ankara aclaró que no participa en el conflicto, pero defenderá su territorio junto a la OTAN.
Este es el primer caso que afecta directamente a un miembro de la Alianza desde el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán a finales de febrero. Turquía exigió contención para evitar una escalada regional mayor.


