El asesor comercial de Donald Trump, Peter Navarro, aseguró que Estados Unidos acabará con el monopolio chino sobre las tierras raras, recursos clave para tecnología, vehículos eléctricos y defensa.
China controla más del 90 % de la refinación mundial y de la producción de imanes permanentes, y ha usado esta posición para presionar a otros países, incluido Estados Unidos, según denunció Navarro.
La estrategia de la administración Trump combina el impulso a la producción interna, el desarrollo de procesamiento alternativo y acuerdos con aliados como Japón, Corea del Sur y Australia para diversificar las cadenas de suministro globales.
Aunque en octubre de 2025 se alcanzó una tregua temporal con Pekín, los expertos advierten que desplazar la hegemonía china en tierras raras demandará varios años de fuertes inversiones y avances tecnológicos.




