El presidente Donald Trump afirmó este viernes que Estados Unidos tomó el control de Venezuela “en cuestión de minutos” mediante una operación militar realizada el 3 de enero. El ataque culminó con la captura y traslado fuera del país del entonces presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
El mandatario destacó la superioridad del Ejército estadounidense: “el mejor, el más fuerte y el más grande del mundo”, capaz de superar “miles de personas y puertas de hierro” sin sufrir bajas. Trump se declaró “muy orgulloso” del éxito de la misión.
Como resultado, Venezuela —dueña de las mayores reservas probadas de petróleo del planeta— se ha convertido en un “gran socio” de Washington. La administración interina, liderada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, colabora estrechamente con EE.UU. e integra sus recursos energéticos a los intereses estratégicos norteamericanos.
La acción ha recibido duras críticas internacionales por violar la soberanía y el derecho internacional, aunque Trump la justifica como medida esencial contra el narcotráfico y para estabilizar la región.



