El presidente Donald Trump expresó su “profunda decepción” con el primer ministro británico Keir Starmer, a quien considera un aliado clave tradicional. El motivo principal fue la tardanza del Reino Unido en autorizar el uso de la base militar conjunta de Diego García para los ataques aéreos contra Irán.
En entrevista con The Telegraph, Trump afirmó que esa demora “probablemente nunca había sucedido antes” entre ambos países y criticó que Starmer dudara por cuestiones de legalidad internacional.
El incidente ocurrió tras los bombardeos estadounidenses e israelíes en Irán, que eliminaron al líder supremo Alí Jameneí y varios altos mandos. Inicialmente Londres se negó a participar, pero luego permitió un uso limitado de la base solo para “objetivos defensivos específicos”.
Como respuesta, Trump suspendió el respaldo de EE.UU. al acuerdo de soberanía de las islas Chagos (cederlas a Mauricio manteniendo el arrendamiento británico de Diego García). Starmer defendió su decisión inicial y rechazó las críticas, priorizando la diplomacia sobre una escalada mayor.


