El presidente Donald Trump minimizó el temor por el encarecimiento del crudo, que alcanzó casi 120 dólares el barril tras los ataques conjuntos de EE.UU. e Israel contra Irán y la interrupción de exportaciones en el Golfo Pérsico.
En entrevista con el New York Post, Trump afirmó tener “un plan integral” para contener el impacto económico, incluyendo la posible liberación de reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos con el fin de estabilizar los precios globales.
El mandatario criticó además la elección de Mojtabá Jameneí como nuevo líder supremo iraní tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Jameneí, y advirtió que, sin su aprobación, “no duraría mucho tiempo” en el cargo.
Con tono optimista, Trump concluyó: “Tengo un plan para todo, ¿de acuerdo? Estarán muy contentos”. Sus palabras buscan tranquilizar a mercados y aliados en medio de la escalada en Oriente Medio y el riesgo de mayor inestabilidad energética.



