El presidente Donald Trump respaldó su política exterior en el hemisferio occidental, conocida como ‘doctrina Donroe’ (mezcla de su apellido y la Doctrina Monroe), al afirmar en Fox News que se trata de «seguridad para esta parte del mundo», enfocada en frenar el flujo masivo de drogas y migrantes indocumentados hacia Estados Unidos.
Esta doctrina moderniza la Doctrina Monroe de 1823 —que excluía a Europa de América— y el corolario de Theodore Roosevelt de 1904. La versión de Trump, integrada en la Estrategia de Seguridad Nacional 2025 como ‘Corolario Trump’, busca garantizar la supremacía estadounidense, bloqueando la influencia de China, Rusia e Irán, y autorizando acciones contra el narcotráfico y amenazas estratégicas.
La política se concretó con la operación militar del 3 de enero en Caracas, donde fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores. Trump declaró que su administración ha «superado con creces» la doctrina original y que «el dominio de Estados Unidos en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado».
La iniciativa ha provocado rechazo en América Latina y el Caribe, donde se percibe como un regreso al intervencionismo histórico, con potenciales riesgos para la soberanía regional y tensiones en las relaciones internacionales.




