El presidente Donald Trump agradeció al actual liderazgo de Venezuela en una reunión de gabinete, calificando las relaciones bilaterales como “muy sólidas y buenas” tras la transición política y la detención de Nicolás Maduro.
Trump celebró el cambio como una oportunidad para el diálogo constructivo y resaltó el potencial económico, especialmente en el sector petrolero. Grandes empresas estadounidenses ya exploran inversiones que, según él, generarían “enorme riqueza” para ambos países y ganancias récord para las compañías.
En el mismo contexto, mencionó una llamada “muy productiva” con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, enfocada en seguridad fronteriza, combate al narcotráfico y fortalecimiento del comercio bilateral.
Estas declaraciones marcan un giro hacia la cooperación económica y estabilidad en América Latina, priorizando el diálogo y las oportunidades de inversión tras años de tensiones.




