El ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, reconoció en la Conferencia de Seguridad de Múnich que hay “irritación” notable en la OTAN por recientes declaraciones de Estados Unidos, lo que genera malestar entre varios aliados y evidencia un distanciamiento preocupante para Berlín.
Wadephul advirtió que la cohesión transatlántica enfrenta una prueba seria en el contexto geopolítico actual, y que estas divergencias podrían debilitar la unidad que ha sido clave para la seguridad colectiva de Occidente durante décadas.
En el foro de Múnich, el canciller alemán insistió en reforzar los lazos y en que Europa deje claro su aporte sustancial a la defensa común, recordando a Washington que “ellos también necesitarán a Europa” en el futuro.
Finalmente, Wadephul llamó a recuperar el sentido de comunidad y priorizar la cooperación mutua para superar las tensiones y mantener la solidez de la OTAN frente a las diferencias con su principal socio.




